Navarra ofrece una enorme diversidad de paisajes al visitante. Todos los que nos visitan expresan la sensación de respirar aire puro al llegar a nuestra tierra . El agua es la verdadera protagonista en Navarra. Es la que confiere el verde a los valles de los ríos Roncal, Salazar Aézcoa y Baztán. Todos ellos ofrecen un paisaje pre-pirenaico de enorme belleza. El Bosque del Irati, el Señorío de Bértiz o las Cuevas de Zugarramurdi son tan sólo una muestra de naturaleza en estado puro.
En la zona Media de Navarra destacan las iglesias y ermitas románicas y Castillos que nos invitan a soñar. Es zona de gran producción de vino, por lo que destaca en el paisaje los hermosos viñedos y en primavera se salpica de margaritas, amapolas y girasoles, ofreciendo un colorido sin par. Estella, Olite, Tafalla y Sangüesa merecen una visita. Andelos, la Villa Romana de Arellano y el Museo del vino son citas obligadas.
La Ribera ofrece la enorme belleza de contrastes en las Bardenas Reales de Navarra. Las Bardenas son reserva de la Biosfera. Es un paisaje agreste pero también verde y húmedo. En algunos rincones, como en la laguna de Pitillas, los pájaros son el único sonido de fondo.
El Río Ebro es el gran protagonista, pero también el río Aragón y el Ega, que riegan huertas que producen verduras deliciosas, cogollos de Tudela, alcachofas, pimientos del piquillo de Lodosa, espárragos. La huerta navarra es un paisaje en sí mismo de una gran plasticidad.